La consejera ¿rebelde?
Ya existe un borrador de la norma con la que la Consejería de Salud de Andalucía quiere dar legalidad a las actuaciones de prescripción farmacológica que llevan a cabo diariamente los enfermeros en su comunidad. Cabe señalar que dicho texto legislativo ha sido elaborado con las aportaciones de los diferentes grupos de trabajo que, en su día, fueron creados para tal fin, todos ellos formados por enfermeros y médicos conocedores de la realidad asistencial y, por tanto, verdaderos expertos en asistencia sanitaria. La prescripción enfermera, por tanto, está a punto de ser una realidad en Andalucía.
En trámite de audiencia
Todo apunta a que la propuesta de decreto que ha llevado a cabo el equipo de María Jesús Montero será remitida en los próximos días, en trámite de audiencia, un acto previo que consiste en escuchar la opinión de los posibles afectados e implicados con las regulaciones legislativas que se efectúan. El interés mediático que ha venido despertando la prescripción enfermera hasta el momento ha convertido a este borrador en una de las pieza más cotizadas por la prensa sanitaria de toda España, conscientes de que esta norma viene a ser un adelanto importante de lo que será la regulación nacional que se lleve a cabo desde el Ministerio de Sanidad y Consumo de Bernat Soria. Y es que, a nadie se le escapa que, desde el pasado mes de septiembre, la mano derecha de la Consejera andaluza no es otra que Enrique Cruz, que dejó su cargo de jefe de gabinete del ministro Soria para volver a su queridísima tierra. Además, Cruz dio el relevo a quien ha sido su mano derecha también desde hace años en todas sus aventuras en política: Juan Carlos Martínez. El propio Bernat Soria estaba a las órdenes de Montero cuando le llamó el presidente Zapatero para hacerse cargo de la cartera de Sanidad, y para llevar a cabo su gestión se ha traído, además de los anteriormente nombrados, a otros tantos profesionales que eran parte del equipo de la Consejería de Salud andaluza.
¿Rebeldía o estrategia?
Por ello, son muchos los analistas expertos que, en la actitud de María Jesús Montero —que está lanzando una regulación específica para su comunidad sin esperar al Ministerio—, creen ver más una estrategia de equipo que un mero acto de rebeldía. No obstante, no olvidemos que la Consejera ha podido regular sólo aquello que el Consejo de Estado le ha permitido: medicamentos sin receta y productos sanitarios. Por tanto, deberá esperar a que el Gobierno cambie la Ley del Medicamento para regular la prescripción protocolizada.
Los privilegiados que han tenido acceso al actual borrador aseguran que se trata de una magnífica norma que resultará enormemente beneficiosa tanto para la ciudadanía, que seguirá teniendo acceso a los cuidados enfermeros más excelentes, como para las profesiones sanitarias, puesto que daría legalidad a gran parte de las miles actuaciones enfermeras que, con la connivencia de médicos y gerentes, son llevadas a cabo todos los días en esta comunidad y que conllevan algún tipo de decisión farmacológica. De ser así, sería un magnífico regalo navideño para la profesión enfermera que espera expectante para poder comprobar, por sí misma, las buenas nuevas anunciadas hasta la fecha.
