La doble vara de medir en Navarra
Navarra es una comunidad autónoma con una sanidad considerada ejemplar. Esto es porque dispone de magníficos profesionales sanitarios —enfermeros y médicos, fundamentalmente— y de la más avanzada tecnología, una combinación de factores que hace excelente cualquier sistema sanitario. Navarra está también en los primeros puestos en cuanto al número de profesionales que reciclan sus conocimientos anualmente. Una apuesta por mejorar que repercute, directamente, en beneficio de la asistencia sanitaria y de la excelencia de los cuidados.
La alta calidad de su sanidad se ratifica con la circunstancia de que esta comunidad autónoma disponga del mejor ratio de enfermeras por número de habitantes de toda España: nada menos que 838 enfermeras por cada 100.000 habitantes. El resto de comunidades están a años luz de igualar esta cifra, siendo Aragón (con 568 enfermeras) y el País Vasco (543) las que están más cerca en la lista del TOP 17.
Una circunstancia inexplicable
Estos datos, positivos y merecedores de todo tipo de halagos y reconocimientos, se ven tristemente ensombrecidos con un hecho diferenciador de Navarra respecto al resto de España: es la única comunidad autónoma que todavía no ha regulado la carrera profesional para enfermería. Resulta, a todas luces, absurdo e incongruente el hecho de que un gobierno que está manteniendo las cotas de calidad de su sanidad no apueste por reconocer los méritos de sus profesionales. Sin embargo, la situación ya se convierte en hilarante si tenemos en cuenta que Navarra fue pionera en regular un reconocimiento de carrera profesional. Lo hizo en 1999, es decir, hace ya ocho años, y afectaba, de forma exclusiva, a los profesionales del grupo A, es decir, fundamentalmente a los médicos, ya que el resto de profesionales beneficiados son clara minoría en el sistema. Esto supone un agravio comparativo a todas luces injusto que, sin duda, pasará factura, puesto que el gobierno ha demostrado que la profesión enfermera no es una prioridad en su agenda.
El Colegio de Enfermería de Navarra está liderando una serie de movilizaciones para informar a la sociedad de la injusticia cometida con la profesión. Hace unos días, su presidente, Pablo de Miguel, entregaba casi 14.000 firmas de ciudadanos navarros que se han solidarizado con esta causa. De Miguel ha creado la Plataforma de Enfermería por la Carrera profesional en Navarra, en la que están presentes las principales sociedades científicas de enfermería de esta autonomía. La enfermería navarra se une así para tratar de arreglar esta terrible situación que requeriría de una respuesta inmediata por parte del presidente del Gobierno Foral.
Directores de enfermería
Y, siguiendo con el tema de la carrera profesional, nos han llegado noticias de que el magnífico modelo de carrera desarrollado por la Comunidad de Madrid se ha olvidado de una pequeña porción de la profesión pero tremendamente poderosa: los directores de enfermería. Resulta que Lamela no ha incluido a estos directivos dentro de su modelo de carrera profesional y eso ha generado un profundo malestar entre estos profesionales. Esperemos que la Consejería sepa reaccionar a tiempo y solucione este fleco pendiente. Un director de enfermería tiene los mismos derechos que cualquier otro enfermero.

sin cometarios? dijo
Carrera profesional para el personal laboral YA!!!!!
13 Junio 2007 | 10:54 AM