El verdadero sentido de la carrera profesional sanitaria
Las comunidades autónomas están convirtiendo un concepto tan necesario para la sanidad como la carrera profesional, en meras subidas de sueldo, simples quinquenios que dan derecho a un puñado de euros adicional al sueldo y poco más. Confundir este tipo de derechos laborales con la carrera profesional —dos derechos igualmente dignos y necesarios, pero sustancialmente distintos— es un error muy grave que acabará pasando factura a la sanidad. El concepto fundamental de la carrera profesional no es otro que reconocer a los profesionales sanitarios los méritos —profesionales, académicos, científicos…— que han ido adquiriendo para mejorar dentro de su ámbito laboral. Méritos que se traducen en una mejora de la asistencia sanitaria que prestan diariamente, que, a su vez, redunda directamente en la calidad de los cuidados que recibe el paciente. No se concibe que un enfermero con años de experiencia, una sólida formación continuada y un buen conjunto de publicaciones científicas pueda tener exactamente las mismas condiciones que otro compañero que no haya hecho absolutamente nada.
Se trata de aplicar la realidad y el sentido común que siempre han imperado en el resto de los sectores. Hay que recompensar el esfuerzo de las personas por mejorar porque sólo así conseguiremos que apuesten por su propia excelencia. No querer apreciar los méritos que los profesionales acumulan para desarrollar sus facultades y su ciencia, es una apuesta por la constante desmotivación personal y, por tanto, uno de los mayores errores que ha cometido hasta el momento la sanidad. Si las condiciones y circunstancias que rodean a un profesional sanitario ya son lo bastante duras como para que, tal y como indican estudios recientes, tras diez años de trabajo el 75% se plantee abandonar su trayectoria profesional y ganarse la vida de otra manera, lo único que les faltaba ya es que sus empleadores sigan pasando olímpicamente del importante esfuerzo e inversión en uno mismo que supone la formación continuada y la producción científica.
Una inversión rentable
La carrera profesional debe concederse por el mero hecho de ser enfermero, al margen del tipo de contrato. Los méritos que uno ha ido acumulando para mejorar las prestaciones nada tienen que ver con que sea personal estatutario o laboral. Son mejoras que los enfermeros invierten en sí mismos para prestar los mejores cuidados posibles a la población, para dotar a sus pacientes de una asistencia sanitaria excelente. Igual que cualquier trabajador de una empresa, pero con mucha más razón y mucho más derecho, puesto que el desarrollo de un profesional sanitario repercute en sus cuidados y, por tanto, afecta directamente a la sociedad.
¿Estatutario o Laboral?
Los enfermeros que en su día fueron personal sanitario de los hospitales y centros sanitarios de la Comunidad de Madrid llevan varios meses en pie de guerra. Se han concentrado, se han encerrado, han soltado miles de globos negros y han hecho lo imposible para llamar la atención y trasladar a las administraciones algo tan sencillo como lo expuesto anteriormente: la carrera profesional es independiente a las condiciones laborales o el tipo de contrato que tenga el enfermero con su empleador. La administración madrileña ha regulado recientemente un modelo de carrera profesional al que no les deja adherirse alegando que son personal laboral y no estatutario y, por tanto, no se estima oportuno que se acojan a este derecho. Ante las protestas continuadas por parte de estos enfermeros afectados, la administración les ha invitado a que se adhieran a este modelo de carrera profesional con la condición de que renuncien a su condición de personal laboral y se conviertan en estatutarios. Resulta chocante - por no decir patético - que esta condición "sine quanom" e injusta hay sido apoyada por todo los sindicatos – con excepción de CSIT-UP –, un hecho que vuelve a poner de manifiesto el error de base que existe entre sindicatos y administraciones respecto al verdadero concepto de la carrera profesional.
Una sanidad moderna y eficaz requiere de una verdadera carrera profesional para sus trabajadores. Es necesario que se regule, de forma independiente a la antigüedad, un verdadero reconocimiento oficial del desarrollo profesional. No deben dejarse de valorar el esfuerzo y la apuesta por ello con méritos adecuados e inherentes a las energías invertidas. Méritos que deberán ir mucho más allá de una simple contraprestación económica, que también será bienvenida, pero que debería ir acompañada de un estatus, una condición, un título; en definitiva, un factor diferenciador que demuestre reconocimiento a quien invierte en sí mismo.
Nota: este artículo va especialmente dedicado a los enfermeros y enfermeras del Hospital Gregorio Marañón que están luchando activamente por defender estos principios.

Due dijo
Gracias por la reseña. Pero hay dos cosas que debes informarte mejor....El único sindicato que nos apoya es CSIT-UP, no CSIF...(Comentario al margen se merece SATSE que luego dirán que como no tienen representación que nos agunatemos...y menos van a tener si siguen asi)y en segundo lugar que el personal laboral tienen carrera profesional desde hace 8 años en el Marañón, Bueno eso si sólo médicos que "son los únicos que trabajan en la sanidad"
A ver si dice algo oficial la OCE y el CODEM que parece que tampoco les intera mucho el tema...
Gracias de nuevo.Seguiremos luchando dia a dia...
18 Diciembre 2006 | 10:51 AM